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Nobody #1 es el primer capítulo de Man Without Name, titulado "Close Encounter".

Sinopsis


Junio de 2016

Era otro día normal, en la hora del almuerzo, en otra de las tantas construcciones dentro de esta ciudad, esas que intentan tocar el cielo con lo altas que son (nunca comprenderé a los arquitectos modernos), el sol quemaba y mi almuerzo no era gran cosa, pero con el sueldo de porquería que me dan no me alcanza para comprar algo ya preparado, sí, doy asco cocinando, pero soy relativamente pobre, no tengo otra opción. Como decía, era un día igual que los otros, igual de malos, claro, con la única diferencia de que había algo extraño, presentía algo distinto, como una presencia extraña, como algo que me observaba atentamente, estudiándome, no era algo que no hubiera experimentado antes, en la celda que me encerraron esos malditos, me miraban como si no tuvieran algo mejor que hacer. Me desvié demasiado del tema, decía que había alguien mirándome, utilicé mis poderes para detectar a la supuesta persona (no creo que un animal vaya a observarme) y efectivamente, había alguien observándome pero no podría decir bien donde estaba, al sentir a cada persona se hacía muy difícil, ya saben, en las ciudades siempre hay muchas personas, y si no han estado en una ciudad de las grandes y no conocen lo que es tal aglomeración de gente, no se los recomiendo, al menos no me lo hubiera recomendado a mí. En especial esta persona era distinta, a diferencia de las demás personas que caminaban por la calle, el corazón parecía ir más despacio, más tranquilo. Cómo quería saber quién era aquella persona, me despedí de mis compañeros de trabajo, que tampoco es que les importe mucho que me vaya, bajé y pude percibir que también que me seguía, era difícil, pero estaba allí, además, pude saber que era la misma persona ya que sus movimientos giraban en torno a mí.

Ni bien llegué a un lugar un tanto más descampado, era algo similar a una plaza, con un par de edificaciones pequeñas cercas, como casas o edificios de pequeñas empresas, me senté y me hice el distraído, pude notar, ahora que no había tanta gente, que estaba sobre mí, en una edificación, detrás de mi espalda. Como no podía verla, y las paredes del edificio me estorbaban si quería utilizar mi telepatía, decidí entrar en el edificio (que estaba un tanto abandonado) y percibirla mediante infrasonidos, entonces, intenté seguir el rastro, ya que si estuviera cerca sería mucho más fácil de encontrarla. Entré en varias habitaciones que no eran las correctas, seguí largos pasillos que no llevaban a ningún lugar, siempre siguiendo el rastro que me brindaban los infrasonidos producidos por su corazón, eran habitaciones y habitaciones, sin ningún sentido, evalué varias veces la posibilidad de abandonar mi búsqueda e irme a mi casa, pero realmente me intrigaba esa persona.

Hasta que llegué a una puerta, daba a una terraza, y podía sentir claramente su presencia, me dispuse a entrar en contacto e hice una simple pregunta en la cabeza de la persona, "¿Quién eres?" Cómo esperé, no respondió, es más, comencé a escuchar pasos sobre mí, seguramente debió haber quedado sorprendida por lo que hice, seguidamente abrí la puerta, corrí y vi a aquella persona, era una mujer, sin duda, llevaba un manto negro y un antifaz, se veía bastante bien de hecho, parecía esos superhéroes de las películas. Volví a preguntar, esta vez fuerte y claro, "¿Quién eres?" Igual que la anterior vez, no obtuve respuesta, decidí utilizar mi único recurso, inmediatamente cerré mis ojos y entré en la mente de ella.

No era un lugar bonito, comencé a ver sus recuerdos, se llamaba… Elena… o al menos eso era lo que entendía, hablaban un idioma incompresible para mí, era un tanto complicado de ver, pude ver escenas de un paisaje nevado, probablemente Rusia, una ciudad, y bueno, lo otro que vi no fue muy agradable, sus padres murieron, un entrenamiento militar… eso tampoco fue agradable, sus sentimientos y sensaciones, dolor ¿Tal vez? Misiones secretas, informaciones de casos especiales, relacionados con su país. Una empresa, Lullaby, sí, le decían Lullaby, había adoptado ese nombre, armas, dispositivos tecnológicos, el resto era borroso, velocidad, alguien muy veloz, un rayo negro. El resto fue muy borroso y decidí dejar de mirar dentro, sus experiencias no eran muy bonitas que digamos, si bien era algo a lo que estaba acostumbrado, me sorprendió ver los recuerdos de… Lullaby, sí digámosle Lullaby.

Acto seguido me dispuse a hablarle tranquilamente, sin necesidad de ninguna hostilidad, después de todo se veía peligrosa y cualquier movimiento en falso podría significar iniciar una lucha que no sería necesaria, además no estaba de ánimos para ello — ¿Qué acabas de hacer– Lullaby sacó ambas pistolas y me apuntó directo a la cabeza — No fue nada, sólo me metí en tus recuerdos, ahora si no te molesta podrías bajar las pistolas— me interrumpió y movió sus pistolas gesticulando con ellas — ¿Qué?... ¿Qué viste? — Realmente no sabía que contestarle, supongo que no sería tan tonta como para no darse cuenta que conozco su identidad, así que decidí obviar lo obvio — Pues digamos que vi una... gran parte de tus recuerdos— me volvió a interrumpir y su ceño se fruncía cada vez más, además de que acercaba cada vez más sus pistolas hacia me cabeza, ya me había empezado a cansar de ello, Lullaby…, la chica no parecía estar muy dispuesta a bajar las armas y eso me estaba enfadando, si no, probablemente la pelea sería inevitable, y no quería eso — Dime algo más específico, eso no me sirve — Realmente me estaba fastidiando, entiendo que quisiera saber específicamente que era lo que había visto, pero era muy largo como para explicar todo — Vi la gran mayoría de tus recuerdos, sé quién eres, resumiendo, vi como trabajabas en… esa especie de servicio secreto, el entrenamiento, la ciudad, ya sabes, tus recuerdos, además que los vi desde tu perspectiva, digamos que… fueron ciertas cosas que no me gustaría recordar si es posible— Al terminar de explicar esto supuse que quedó totalmente claro que sabía su “Identidad secreta” — ¿Cómo lo hiciste? — Me preguntó, y cada vez mi paciencia se acababa más —Es una larga historia que no te explicaré, pero digamos que soy un Telépata, además puedo ver en los recuerdos de las personas estando a una distancia un tanto corta y sin mucha interferencia, en tu caso se me hizo difícil ver todos los recuerdos, cambiando de tema ¿Puedes bajar ya la armas? No planeo matarte ni nada por el estilo— Lullaby repartió su peso en una pierna para después repartirlo en la otra— Dame una señal de que puedo confiar en ti, mientras tanto no bajaré las armas— ¿En serio? Ya le había dicho que no la iba a matar, eso me parecía suficiente razón, pero se ve que a ella no le parecía— Pues no tengo una razón para hacerte daño, solo me hiciste perder un poco de tiempo, además me intriga el saber por qué me estabas observando, no te haré daño, a menos que me des una razón– Esas me parecieron suficientes razones, en ese momento tenía dos opciones, dependiendo de lo que hiciera Lullaby, o aplastaba sus armas utilizando mis poderes, o me retiraba de allí lo más rápidamente posible, es decir, mi paciencia se estaba agotando y repito por enésima vez, no estaba de humor para una pelea. Lullaby no contestó automáticamente (quizás no fui lo suficientemente convincente), tal vez tendría que arrodillarme y suplicarle que bajara las armas. Por una casualidad del destino, o tal vez por mis insistencias, bajó las armas, y pude relajarme un poco, pero pude ver que ella no tanto, seguía manteniendo una mirada alerta por si algo pudiera suceder. Prosiguiendo con lo que me intrigaba desde hacía un rato, me dispuse a preguntarle por qué me estaba siguiendo — ¿Ahora podrías decirme por qué me estabas siguiendo? Osea ¿Cuál es la razón por la que estoy frente tuyo? — La miré de reojo esperando una respuesta que no desatara finalmente mi cólera, la verdad, cómo dije varias veces, no estaba de humor para comenzar una pelea, pero no tenía suficiente paciencia para aguantar otra respuesta que no deseara— Pues, sí así insistes debería decirte la verdad, quería solventar unas dudas, digamos que conseguí algo de información que te vuelve potencialmente peligroso— ¿Es en serio? ¿Llamas a eso respuesta? Vaya respuesta tan mala, o al menos así fue a mi parecer, no respondió todo lo que tuve que decir, y por cierto ¿De dónde obtuvo esa información? Ya eran demasiadas cosas que me intrigaban y quería su debida respuesta. Lullaby sacó lo que parecía una granada de su cinturón, no me dio tiempo para responder e intenté apartarme de allí, pensando que iba a explotar frente mía, sin agregar que no estábamos tan lejos, así que probablemente la explosión también la afectara a ella (ahora que lo pienso podría haber aplastado la granada, no sé cómo no se me ocurrió en ese momento, la verdad es que debería haber suprimido esta parte, me hace quedar como un tonto), cuestión que esta supuesta granada, no era nada menos que un señuelo, por lo que aprovechó esta distracción para escapar, la verdad es que era astuta, al menos sabía cómo decir a medias la verdad y escapar luego.

Qué problema me resultó todo aquello, primero una persona a la que no conocía me observaba e “investigaba” por de alguna manera decirlo, luego me develó que seguía una información y escapó, vaya problema, sobre todo cuando me había generado aún más dudas de las que tenía al empezar. Sobrevolé rápidamente la ciudad tratando de encontrarla, pero no hubo ni rastro de aquella mujer, tal vez debería dejar la búsqueda, pero no, era demasiado interesante cómo para abandonar en esa instancia lo sucedido, y dejar cómo que nada hubiera pasado, tal vez ella supiera donde estaban esos desgraciados, sí, aquellos a quienes había estado buscando desde hace tiempo.