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Lullaby #3 es el tercer capítulo de Nightly Firefly, titulado "Desvelo".

Sinopsis

Plena noche bajo el nublado cielo de Novyylev City, yacían parados frente a frente dos de las figuras más llamativas de la ciudad. Bajo la tenue luz de un foco, en la desolada calle cruzaban miradas completos desconocidos, era la primera vez que se encontraban cara a cara pero parecía como si se conocieran de toda la vida. Tan solo unos pocos segundos bastaron para que la situación se torne confusa.

–¡Lo he perdido! ¡Está fuera del radar!– gritaba una voz por el radio.

–Ya no importa, se ha ido.– Contestó una suave voz intentando calmar una acelerada respiración.

Ya de vuelta en la gran casa de la familia Kozlov, específicamente en un piso subterráneo secreto, Elena se desequipaba y dejaba sus armas sobre una pequeña mesa donde habían más elementos. –Te noto preocupada. ¿Que sucedió?– Se animó a preguntarle Arthur a su sobrina.

Tras un largo suspiro Elena habló al respecto. –Si te lo dijera no me creerías.– Las palabras de la joven denotaban cansancio, pero solo aumentaron la curiosidad de Arthur, que quien con un leve movimiento de brazos dio a entender que estaba dispuesto a escuchar lo que seguía.

–Bueno, la razón por la que desapareció del radar de un momento a otro es porque... se mueve rápido.– La explicación de Elena fue muy simple y confundió a su tío, quien en un principio asoció a la falla del sistema como una respuesta de un equipo más avanzado.

–No se trata de tecnología ni nada de eso, lo vi con mis propios ojos.—

La expresión de confusión de Arthur lo decía todo. –¿Estas diciendo que se mueve lo suficientemente rápido como para que un radar no registrara su movimiento?– Pregunta redundante, pero realmente sonaba difícil de digerir.

–Exacto. En un abrir y cerrar de ojos desapareció.– Aclaró Elena, mientras se reposaba de espaldas contra la pared y con sus dedos frotaba su frente.

–Entonces se trata de un... ¿Superhumano? ¿O al menos será humano?– Se preguntaba en voz alta Arthur que no hacía más que ver una y otra vez la grabación guardada del radar. –Estuve cara a cara con él, estoy segura que se trata de un hombre, su contextura es promedio.–

–Estás consciente de que estos radares son capaces de seguir a un avión de origen militar, y aún así me dices que el radar no es capaz de seguir sus movimientos.– Hablaba en voz baja Arthur, que al parecer omitía las palabras de su sobrina.

–¿Acaso me estás escuchando?

–Lo siento, es que... realmente en nuestra ciudad hay un vigilante con superpoderes.– Se hacía notorio el asombro con un toque de alegría de Arthur, que desvió la mirada del monitor solo para ver el serio rostro de su sobrina. –Sabes que de los vigilantes eres mi favorita, no tienes porqué estar celosa.– Terminó por expresar con ironía.

–No es sorpresa que se trata de alguien con capacidades especiales, los rumores afirmaban eso. Desde hace años se conoce que en Novvylev City hay un velocista.

–Oh, mira la hora. Deberías descansar para mañana.– Interrumpió Arthur tras observar su reloj de muñeca, prosiguiendo por saludar a su sobrina y retirarse del piso con apuro.


15 de Noviembre de 2015

La alarma del despertador apenas llegó a sonar puesto que Elena la desactivo casi inmediatamente de que se cumpla la hora en la que estaba programada. No había pegado un ojo en toda la noche, el suceso ocurrido hacía unas pocas horas la mantuvo despierta sin dejarla dormir. No el suceso en sí, sino más bien las preguntas que surgen a partir del mismo.

La mañana transcurrió normalmente. La hora del almuerzo había llegado y como todos los días de la semana, Elena iba a la cafetería y allí se encontraba con sus dos mejores amigos con los que pasaba la mayoría de su tiempo libre en el que no estudia o no ejerce su rol como vigilante de la ciudad del cual obviamente ellos no están enterados.

Ellos son Toly y Nick, mejor presentados como Anatoly Volkov y Nicholas Bakker. Anatoly provenía de una familia de clase alta y encajaba perfecto con el estatus social del instituto al ser de los más populares dentro del mismo, es amante de las fiestas y un mujeriego empedernido. Por otra parte Nick provenía de una familia más humilde, de clase media probablemente, bromista, glotón y experto en informática.

Como es sabido Elena no es muy dotada para hacer amistades duraderas, y no es sorpresa que su trato sea mejor con hombres que con mujeres. Los tres son amigos desde que tienen memoria y el seguir diferentes carreras no interfiere en la cercana relación que poseen. Si hay alguien que debería saber sobre la verdadera identidad de Lullaby deberían ser ellos, pero no puede ser así. Lullaby se ha hecho de muchos enemigos, involucrarlos en eso sería muy peligroso para ellos.

Elena se acercó a la mesa donde se habitualmente se juntan y se sentó, rutina diaría donde conversa con ellos mientras come su yogurt del mediodía. Fue entonces cuando ellos interrumpieron su charla y la observaron durante unos segundos.

–Creí que Halloween fue el mes pasado.– Expresó Nick con su tan característico sarcasmo.

–¿Tan mal me veo?– Preguntó con un tono de poca preocupación.

–Si hubiera una invasión de zombies estoy casi seguro de que te creerían una de ellos.– Respondió Nick, mientras le alcanzaba una cuchara de plástico que sobraba en la mesa.

–No he dormido bien. ¿Que hay de ustedes?– Continuó la charla Elena.

–Le comentaba a Toly sobre el video del gato que toca el piano, se hizo viral en tan solo unas pocas horas y no me canso de verlo.– Hablaba Nick, quien disimuladamente aprovechó para tomar el sandwitch de su amigo.

–Y yo le comentaba que si se pasa tanto tiempo en internet y sigue comiendo el triple que una persona normal ninguna chica se le acercará.– Prosiguió Toly, terminando por reír junto a sus amigos. La amena charla entre amigos continuó con Anatoly comentándoles sobre su nueva "novia" a sus amigos, a quienes parece que nada les sorprendió, puesto que era una realidad que él cambiaba de novia una vez por semana.


Una semana después.

El timbre del mediodía sonó, los alumnos salían de las salas y recorrían el pasillo. Entre ellos estaba Elena, quien solitaria recorrió el largo pasillo en dirección a la cafetería, pero en el camino se encontró un contratiempo. Una multitud se encontraba formando una ronda, de forma evidente que en el centro de esta había un pleito. Elena, empujando a algún que otro estudiante que estuviera en medio, cruzó la ronda ignorando por completo el forcejeo entre dos jóvenes que había allí. Al terminar de pasar una voz familiar le habló indirectamente, al voltear notó que se trataba de Nick, quien estaba parado allí observando el pleito.

–¿En serio me dirás que no quieres ver quien ganará?

–Nick, deja de perder el tiempo.– Dijo la joven pelirroja sin detener su paso.

–El tiempo es algo que me sobra últimamente.– Respondió Nick, quien se propuso a seguirla.

–¿Y Toly?– Preguntó Elena por su amigo.

–Salió temprano hoy y aprovechó para ir a ver a esa chica, ya sabes.

–Ya veo. ¿Oye Nick, podrías revisar mi laptop? Hace unos días que no funciona bien.

–Claro. ¿Te parece bien si a eso de las siete paso por tu casa?

–No creo, tengo cosas que hacer hoy a la noche. Tal vez el fin de semana coincidamos.